Sit. Astronómica 10º 59' 11" N 71º 38' 27" W
El Castillo de San Carlos, llamado así, al igual que la isla, en honor al Rey Carlos II de España, fue erigido entre 1 679 y 1682, por el ingeniero militar Francisco Ficardo. Los planos de Ficardo de 1680 nos muestran la traza cuadrangular del mismo, con ángulos prolongados por baluartes de forma romboidal, cada uno con una garita terminada en cúpula. Los baluartes fueron dedicados a San Juan, el orientado hacia el este, a San Carlos el del norte, a San Jorge el del oeste y a la Santa Cruz el del sur. Este último baluarte aparece en un plano anónimo de 1744-46 con el nombre de San Antonio.

Plano del Castillo de San Carlos – Ficardo 1.680
El patio central o plaza de armas es cuadrado, rodeado por corredores con pilares de madera, que dan paso hacia las dependencias donde funcionaron almacenes y habitaciones. En dicho patio central se encuentran dos rampas, ubicadas en ángulos opuestos, que dan acceso al adarve o plataforma de la parte superior de las murallas, las cuales están limitadas por un parapeto o baranda donde se alternan merlones y cañoneras. Originalmente se habían planificado cuatro rampas de acceso como se observa en el plano.
En la fachada o cortina frontal se encuentra la entrada principal, que es un portal de forma rectangular con dos columnas cuadradas dobles, de capitel escalonado, cornisa y frontón rectangular en el que había un rosetón en relieve que presentaba el escudo del reino español y la inscripción “antes volado que ser rendido”.
La entrada y toda la cortina frontal están protegidas por un revellín triangular, que fuera llamado Media Luna de Nuestra Señora de la Soledad. Este revellín en alguna época fue utilizado para el almacenamiento de agua. Toda la estructura del Castillo está rodeada por un muro que al adaptarse a las formas de los baluartes y del revellín toma la forma de una estrella.
Revellín triangular y la base del Schneider circular
El Castillo de San Carlos, al igual que las otras fortalezas de la Barra, ha sufrido el deterioro de la erosión causada por el mar y los fuertes vientos que soplan en la zona, por lo que ha ameritado reparaciones en diversas oportunidades y la construcción alrededor de la punta de tierra donde está ubicado, de unas murallas defensivas contra las olas del mar. En planos del Castillo y del Islote de San Carlos, remitidos en un informe del Gobernador Francisco Ugarte en 1759 se muestran los muros defensivos construidos para evitar la acción de las olas.

Castillo e Islote de San Carlos 1.759
Imagen: Archivos de Indias
En un plano de los Archivos de Indias fechado en 1701 se nos muestra señalado con la Letra L: "Castillo q arruino el mar", que parece corresponder a alguna fortaleza previa a la actual, que estaba situada ligeramente mas al norte y que fue destruida por las aguas. No se ha encontrado ninguna otra referencia de la misma para saber de cual se trataba.

Castillo arruinado por el mar 1.701
Leyenda - A :Plano del Fuerte Nuevo de Zaparas B: Fuerte de la Barra Principal D: Isla de Zaparas G: Caño del Fuerte Principal L: Castillo que arruino el mar O: Manglares anegadizos P : Médanos con arenas movedizas.
Imagen: Archivos de Indias
En 1766 se realizan nuevas reparaciones que fueron ejecutadas por el ingeniero Ramón Hernández y de ese año es el plano donde al corte transversal se muestran los soportes de los corredores y la división de los cuarteles.
Imagen: Archivos de Indias
Siguiendo las instrucciones de Agustín Cramer en su Plan de Defensa de la Provincia de Maracaibo de 1.780, Casimiro Isava le construye una serie de depósitos adosados a los lados noroeste y suroeste del muro y un almacén de pólvora situado en el lado opuesto del revellín, que al seguir el mismo eje, adopta una forma parecida.

Plano y Perfil del Castillo de San Carlos. Casimiro Isava – 1.784
Imagen: Archivos de Indias
Luego de la Batalla Naval del Lago, el 24 de julio de 1823, se firma el Tratado de Capitulación el 3 de agosto de ese mismo año y en él se establecía como punto esencial la entrega de la Plaza de Maracaibo y la Fortaleza de San Carlos de la Barra, quedando a partir de ese momento el Castillo en manos de la nueva república y sellándose así la definitiva independencia de Venezuela.
En el transcurso de la vida republicana, en los siglos XIX y XX, el Castillo funcionó como cárcel, ya que el dictador Cipriano Castro lo convirtió en una prisión para sus adversarios políticos, práctica que continuó con mayor intensidad durante 27 años su sucesor, Juan Vicente Gómez. Entre los recluidos en sus celdas se pueden mencionar: el patriota de origen brasileño Gral. José Ignacio Abreu e Lima (1.825), el Presidente José Gregorio Monagas (1.858), Venancio Pulgar (herido al tratar de tomar el castillo en 1.866), el militar y político Ramón Guerra (1.882-1.886), José Manuel “El Mocho” Hernández (1.900), Pbro. Jesús Manuel Jáuregui (1.900), el novelista y poeta José Rafael Pocaterra (1.907), el abogado, poeta y periodista, director del diario El Fonógrafo Eduardo López Bustamante (1919- 1924), el periodista Valmore Rodríguez (1.928-1.930), el poeta Manuel FelipeRugeles (1928) y muchos otros más.
Estado actual de la Fortaleza
Jorge R. Hernández
centinela del lago















No hay comentarios:
Publicar un comentario