Isla de Toas, Fértil Oasis de la
Ciudad del Lago
Un pueblo que se Posterga al Olvido en la balanza de
las Equilibraciones Sociales. Indiferentismo Regional-
Equidad i Justicia
Isla de Toas, agosto de 1936.-
La Instrucción es la piedra básica donde se asienta el
progreso de las Naciones, por tan innegable verdad, todos los buenos
ciudadanos que aman de veras a su Patria, laboran en medio a la mayor
amplitud de sus ideales coadyuvando a su mejor i mayor difusión para
obtener los más provechosos resultados i que éstos radiquen, de manera
especial i concluyente en la parcela que les vio nacer, de allí el
porcentaje de hombres notables que se destacan en el cielo de la
Historia como grandes zapadores de la Instrucción: ellos comprendieron
que allí estaba el conocimiento que había de habilitarlos para su mejor
garantía en el seno de la sociedad, distribuyendo en ella sus
conocimientos aun cuando sólo fuera por la satisfacción experimental
ante la cristalización del deber cumplido. Tal vemos en diversos paises
propulsores de la Instrucción, como don Miguel José Sanz, uno de los
primeros de Venezuela. Guzmán Blanco, quien proveyó nuestro suelo de
varios Institutos de enseñanza, esclareciendo de este modo el camino que
conduce a las clarificaciones cerebrales, exaltando así la
individualidad del ser pensante, toda vez que deslumbradas quedan las
vanales adquisiciones de otros méritos personales, ante la magnificente
fulguración de ese foco misterioso del cerebro.
Valladares de esperanza se destacan hoi en los confines de Venezuela al grito de la libertad.... presiento en mi corazón el despertar de un sentimiento de alborozo patrio, i desfila ante mi retina, laVenezuela amada de mi corazón, adormecida ante los 27 años de escarnio y tiranía. ¡ Pobre Patria, al fin surgió la mano salvadora; ya tornas a pasar ante el estrado de los pueblos cultos guiada por el sereno Magistrado que te conduce con rumbo cierto bajo las olas tempestuosas de las agitaciones; ¡ah ¡, no habrás de zozobrar, llevas la virtud por estandarte victorioso i te escuda la Instrucción, ¿ I que mejores armas que la Virtud i la Instrucción, para conducir la nave de la Patria por el mar sereno de la civilización ? Al influjo de la primera, se ductiliza la luz del camino, la segunda, diafaniza la penumbra que arrebuja las tranquilas orillas del Puerto, i estira hasta más allá de los confines horizontales, la imponderable majestad de un porvenir exhornado de rosas i laureles.
Por todos los ámbitos de la naciente República resuena el himno armonioso de la Instrucción. La Patria está de fiesta: se escucha la canción del reconocimiento: es el mensaje de la justicia que hiende el ambiente a través del vasto territorio para esparcir los aromas del progreso en torno a todos los pueblos: El Gobierno regional ha creado diversos Institutos de enseñanza siguiendo así el ejemplo de la Nación i esto justifica el alborozo del conglomerado social i es por ello que, nosotros, amantes de la Instrucción, rendimos nuestros parabienes al Gobierno en honor a tan sabias disposiciones, pero al considerar que nuestro pueblo, Isla de Toas, -"fértil Oasis de la ciudad del lago"- ha sido postergado al olvido, excepcionado en el reparto equitativo de las Escuelas, no obstante la categoría de sus 4.000 habitantes, el crecido porcentaje de su rentística producción: no ha llegado a él la luz de la nueva Venezuela, porque la balanza de las equilibraciones sociales fue desviada al peso del indiferentismo regional, i la equidad i la justicia, le negaron su tributo, estacionando el desarrollo de sus vocaciones escolares, en la única escuela que hoi posee, con tan pauperrima presentación que ya esta en contaposición con el floreciente desarrollo de su localidad, localidad esta, siempre cantada por la Musa de mis poetas coterraneos; propicio al turismo regional por sus científicas condiciones de salubridad e higiene, de quien acertadamente podemos decir que es la "Casa de Salud de la ciudad de las palmeras". ¡Como te contemplo, publecito de mis mayores, tierra donde nací, en silenciosa expectación en medio a las fallidas ilusiones de mis esperanzas, acariciadas siempre en prez del ideal de verte germinar al monocorde arrullo de la canción del progreso¡
Cuando tuve conocimiento de que el General Olivares habia sido investido con el cargo de Presidente del Estado, pesentí el despertar de mi pueblo, porque Olivares, republicano al fin, habia sin duda de recordar aquellos tiempos pretéritos en que mi pueblo le abrio los brazos para dar abrigo en su seno a los 2.000 soldados enfermos que trajera a esta población en prez de asequibles transformaciones fisiológicas, aspirando en sus orillas bordadas de palmeras, el aire oxigenado del mar. Si, mis esperanzas se halagaron i presintieron nuevos brios cuando supe, posteriormente, que mi ex-discipulo i coterráneo Dr. Luis Oquendo había sido designado para laborar al lado de Olivares con una merecida dignificación, i, tanto más cobraron brios mis afectos a mi pueblo, al ver elevado a la curul de la Jefatura Civil del Distrito capital a don Miguel A. Nava R., pues habiendo él adquirido en ésta las primicias de su fortuna, era evidente que, éstos habian de proveer a mi pueblo de suficiente luz de Instrucción, toda que ésta era la mejor manera de contribuir a su modificación en la nueva éra republicana.
Con fecha 30 de marzo último pasado, la Junta Comunal de este Municipio, previo el arreglo de un Censo escolar, remitió al Inspector Técnico de Instrucción una relación donde fueron anotados 612 niños de 7 a 14 años de edad, sin tomar en cuenta los que escaparon a la premura del tiempo en que se verificó el citado Censo. El número de niños dicho reclama pues la dotación de otras escuelas, pero Isla de Toas no ha sido tomada en cuenta, se le condena al olvido, se posterga en él la Instrucción. El Ejecutivo elevó a 60 el número de escuelas, i no hubo una para la Isla. La municipalidad de Mara en vez de aumentar la asignación de Bs 100 acordada a cada una de las dos escuelas existentes en este Municipio, hoi le rebaja Bs. 10, según hemos visto en el nuevo presupuesto.
¿Que pensaran nuestros Poderes de nuestro pueblo? ¡Que responda la Estadística¡ ¿Sus productos? Destruid la urdimbre de la ciudad, calles, parques, edificios, precindid de la Isla i buscad en otra parte la argamasa que ha de reconstruirla...
Lejos de nosotros la dañina intención de zaherir personalidad alguna, solo pedimos justicia para nuestro pueblo ya que éste corresponde como debe en el orden de las equitativas retribuciones, dirimiendo en el Estado que le hace acccesible en sus circunscripciones geograficas, aire oxigenado para las fisiologías desmembradas al rigor de enfermedades varias, todo un rico arsenal de innumerables productos de sus diversos yacimientos minerales,i por sobre todo éste acerbo que informa su dinámico movimiento económico, la preponderancia- perdonémese la vanidad en confesarlo- de esa indestructible i famosa yá conducta de sus hijos, reconocida en todo el Estado como una de las primeras que constituyen el broche moral de la Estadística Zuliana.
Declinando yá en el camino de la vida al rigor de mis desvelos- el peso de mis treinta años consagrados a la enseñanza escolar morbosamente se cierne en mí- he reaccionado al grito de la libertad i añorando los tiempos pretéritos, el Libertador me ofrece ésta lección: " Los grandes proyectos deben tratarse con calma, pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad, vacilar es perdernos". De allí las expresivas reflexiones que dejamos anotadas, tendientes a mover el peso de la balanza en honra i honor de nuestro pueblo, toda vez que si no endilgamos nuestros pasos por el camino de la Instrucción para desbrozar los espinos que va sembrando el analfabetismo, nuestra conducta torcerá el rumbo de sus anteriores ejecutorias, i con justa razón nos acusaría nuestra tierra de no haber contribuido con nuestros esfuerzos a la dignificación que le corresponde en el brillante sitio que ocupan todos los pueblos cultos en torno a la estancia azul de la "Sultana del Coquivacoa"
Octavio César Gozález E.
Artículo publicado en el Diario Panorama el día Miércoles 5 de agosto de 1936
Jorge R. Hernández
centinela del lago

No hay comentarios:
Publicar un comentario